Confort y diseño para una habitación en Pilar

Proyecto y dirección de obra

Se trata de un matrimonio joven que necesita privacidad y contar con un espacio en la casa de uso exclusivo, dado que tienen un hijo preadolescente.

Programa de necesidades

Nos convocaron para diseñar la habitación principal donde debíamos armar un baño con características de SPA, un vestidor, el espacio del lavamanos y la habitación propiamente dicha. El cliente nos sugirió respecto de materiales a utilizar, algunas preferencias de colores y la premisa de armar un espacio que causara impacto respetando líneas clásicas. Las instrucciones fueron mantener el espacio en su totalidad conectado visualmente pero con distintas áreas funcionales. Juntos y sustentados por un gran trabajo de campo, fuimos encontrando el hilo conductor que nos llevo a armar la idea rectora del diseño que aplicaríamos finalmente.

Desarrollo del diseño

Nos encontramos con un espacio  que ya contaba con algunas restricciones arquitectónicas que debíamos respetar (techo a dos aguas en madera) y otras tantas que teníamos que reformular (muros divisores). Sectorizamos y cerramos con obra seca la zona húmeda donde estaría el baño, definimos el espacio que le dedicaríamos al vestidor, de acuerdo a las necesidades del cliente, y optamos por pintar todos los muros con un color bien neutral que nos permitiera absorber el fuerte impacto que causaba el techo de madera en todo el espacio. Acudimos a utilizar una paleta de colores tierra con toques de morado y turquesa que fueran punto focal pero que mantuvieran la armonía y la elegancia solicitada. Dado el alto impacto del techo, decidimos homogeneizar desde el mobiliario, los dos tercios inferiores del espacio también con madera, utilizar recursos diferenciadores con textiles y pequeñas intervenciones de revestimiento en las zonas de mayor exposición.

Diseñamos un gran cabezal de cama entelado y contenido por un marco en madera que acompaña todo el desarrollo de la cama dándole al mobiliario continuidad y algo de ligereza, ubicamos dos pequeñas mesas de noche que completan el conjunto principal. También en el sector del dormitorio diseñamos una cómoda/cajonera que compensa hacia el otro extremo de la habitación el gran cabezal de la cama.

La iluminación fue un desafío importantísimo ya que la altura, la materialización y la morfología del techo, y los distintos sectores que teníamos que iluminar dentro del mismo espacio, requerían diferentes tipos de luz pero necesitábamos darle una misma lectura a todas las luminarias. Después de varias pruebas resolvimos hacer a medida los artefactos lumínicos forrarlos a todos con  lienzo con pequeños hilos de seda y jugar con las formas dependiendo de que sector ilumináramos. La iluminación general también la logramos con los mismos materiales y la colocamos a lo largo de la viga rectora del techo, esto provoca un sutil bañado de luz. Colocamos pequeños veladores colgando desde el techo sobre las   mesas de noche que permiten utilizar completamente la superficie de apoyo. Reforzamos la iluminación de plano de trabajo en el sector de tocador con un aplique de opalina de líneas rectas.

Dado que todas las aberturas que debíamos cubrir con cortinas tenían distintas alturas optamos por unificarlas desde la mas alta provocando asi la ilusión de equilibrio visual. Se colocaron cortinados dobles con blackout texturados color chocolate para otorgar obscuridad y por delante un lino español de doble hilado al tono. Teníamos detrás de la puerta de acceso un hueco complejo de resolver que utilizamos como espacio de guardado con estantes y neutralizamos colocándole el mismo cortinado que las ventanas y asi confundir visualmente el plano.

Esta habitación tiene un pequeño balcón muy angosto que diseñamos con un estilo zen con baldosas en madera de deck, piedras y una escultura en chapa apta para exterior. Este inter-espacio con esta pequeña intervención convoca a los dueños de casa a conectarse con la naturaleza exterior.

Aprovechando esta conexión con el exterior, en una de las esquinas de la habitación delineamos un sector de lectura que acompañamos con una silla de diseño tapizada con un textil que contiene la paleta de colores completa y una luminaria suspendida de la misma materialidad que el resto.

Para dividir virtualmente y sin barreras visuales el sector húmedo y el vestidor del dormitorio principal,  ubicamos sobre un medio muro existente unos cuadrados irregulares en madera que equilibran y comunican los dos sectores de manera fluida además de generar movimiento y una virtual “confusión” en el espacio.

El vestidor fue diseñado de acuerdo a las necesidades de los usuarios, íntegramente realizado en madera contrachapada respondiendo a su función a su vez  hacer de fondo y contención de todo el ambiente.

Respondiendo a la solicitud expresa del cliente se diseño un tocador doble sobre uno de los laterales de la habitación que dialoga de manera sutil con el espacio en su totalidad.



Deja un comentario